Cuesta decir Adiós a esa persona que pensaste que nunca le ibas a decir Adiós?
Cuesta, no?..
Hola, te extraño, ¿sabes? hoy te soñé, estabas con otra y no era yo. Estabas feliz planeando tu casamiento y no se por que yo no podía dejar de llorar, perdóname.
No se, supongo que aun siento que algún día regresarás a mi.
Desperté con lágrimas en los ojos y ese dolor extraño en el pecho que no te deja articular palabra alguna, ese sentimiento de vacío que con nada se llena, ese dolor de corazón que con nada se quita.
Estuve pensando todo el día en lo que quizás algún día fui para vos.
Lo peor de todo es que confundís el cariño con el amor, cuantas veces dijiste quererme y cuanto me lastimaste, hoy se que el amor no lastima, no hiere, no duele, no mata. Pero todo terminó.
Pensé que podría darte por fin mi amistad sincera, aunque la única verdad por el momento es que no puedo, porque todavía me doles. Que cada tal vez que me das o cada actitud tuya me decepciona, quizás por que no es la respuesta que espero.
Se que vos no tenes la culpa, uno no es culpable de dejar de querer, te quiero agradecer cada momento, cada caricia, cada beso, cada te quiero cuando así lo sentías, el tiempo que estuve con vos fue lo mejor que me pasó y esos momentos son los que me quedo. Están acá adentro de mi corazón, de mi alma.
¿Sabes? Cuando me dijiste que si regresabas eras mío y si no nunca lo fuiste, no comprendí el significado de esas palabras y hoy después de tanto tiempo creo que vos sos un alma libre.
Amas tanto tu libertad y yo quiero tanto el compromiso, que jamás seríamos el uno para el otro. Yo siempre celosa y vos buscando a tu media mitad, quizás nunca te di lo que pedías a gritos, pero ya no me voy a lastimar con eso, tuve culpa y vos también.
Inevitablemente te quiero. Quizás siempre lo haré, pero por mi bien, por mi tranquilidad, te digo adiós para siempre.
Con esta última carta me despido.
Adiós amor...
Desperté con lágrimas en los ojos y ese dolor extraño en el pecho que no te deja articular palabra alguna, ese sentimiento de vacío que con nada se llena, ese dolor de corazón que con nada se quita.
Estuve pensando todo el día en lo que quizás algún día fui para vos.
Lo peor de todo es que confundís el cariño con el amor, cuantas veces dijiste quererme y cuanto me lastimaste, hoy se que el amor no lastima, no hiere, no duele, no mata. Pero todo terminó.
Pensé que podría darte por fin mi amistad sincera, aunque la única verdad por el momento es que no puedo, porque todavía me doles. Que cada tal vez que me das o cada actitud tuya me decepciona, quizás por que no es la respuesta que espero.
Se que vos no tenes la culpa, uno no es culpable de dejar de querer, te quiero agradecer cada momento, cada caricia, cada beso, cada te quiero cuando así lo sentías, el tiempo que estuve con vos fue lo mejor que me pasó y esos momentos son los que me quedo. Están acá adentro de mi corazón, de mi alma.
¿Sabes? Cuando me dijiste que si regresabas eras mío y si no nunca lo fuiste, no comprendí el significado de esas palabras y hoy después de tanto tiempo creo que vos sos un alma libre.
Amas tanto tu libertad y yo quiero tanto el compromiso, que jamás seríamos el uno para el otro. Yo siempre celosa y vos buscando a tu media mitad, quizás nunca te di lo que pedías a gritos, pero ya no me voy a lastimar con eso, tuve culpa y vos también.
Inevitablemente te quiero. Quizás siempre lo haré, pero por mi bien, por mi tranquilidad, te digo adiós para siempre.
Con esta última carta me despido.
Adiós amor...

No hay comentarios:
Publicar un comentario