¿De qué sirve quedarse ahí? ¿Esperando qué cosa? ¿Que se nos aparezca un genio de botella? ¿Que pase un milagro inesperado? Cuando alguien se va es mejor no gritar su nombre, ni rogarle que vuelva, aunque el piso se haga resbaladizo, el aire te asfixie, el ruido sea insoportable, el mundo se te caiga encima.
Cuando alguien se va es mejor dar la vuelta, no te quedes hablando sola, no lo pienses tanto, no lo sientas tanto. A veces el deseo se mete en el corazón, acordate que el tiempo todo lo cura. Cuando alguien se va no lo molestes, deja que siga su camino, que fluya el universo, da la vuelta, media vuelta y suspira.
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